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dichos del Profeta

Mensaje del Profeta

  • Dijo Anas (que Allah esté complacido con él): “Oí al Mensajero de Alá (la paz sea con él) decir: “Alá ha dicho: ¡Oh hijo de Adán! siempre que me supliques y me ruegues te perdonaré lo que hayas hecho y no me importa. ¡Oh hijo de Adán! aunque tus pecados alcanzaran lo más elevado del cielo y luego me pidieras perdón, te perdonaría. ¡Oh hijo de Adán! aunque vinieses ante mi con pecados del tamaño de la tierra, pero te presentases ante mí sin haberme asociado nada (e.d. sin haber cometido politeísmo), vendría a ti con perdón tan grande como eso”. (Transmitido por Tirmidhi, quien dijo: Es un Hadiz Hasan-Sahih (aceptable y auténtico) 

     

     

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muhammad
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Ha sido mencionado en el tratado de Hudaibiiah que la tribu de Yuza`ah entró en una alianza con el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y que Bakr se había aliado con Quraish. Luego sucedió que un hombre de Yuza`ah oyó a un hombre de Bakr recitando poesía que insultaba al Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), entonces lo golpeó hiriéndolo. Esto causó hostilidad entre ellos y Bani Bakr determinó luchar en contra de Yuza`ah. Ellos pidieron ayuda a  Quraish quienes les suministraron armas y animales para montar. Algunos de Quraish lucharon en secreto junto a ellos, entre ellos, Safwan ibn Umaiiah, `Ikramah ibn Abi Yahl (Allah esté complacido con él) y Suhail ibn `Amr (Allah esté complacido con él). Yuza`ah buscó refugio en el recinto sagrado de La Meca pero Bani Bakr no observó la santidad del recinto y luchó contra ellos allí, matando a más de veinte.

De esta manera, Quraish violó el tratado de paz entre ellos y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) al asistir a Bani Bakr en contra de Yuza`ah, los aliados del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Cuando Yuza`ah informó al Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) de lo que ellos hicieron él dijo: “Yo te defenderé como me defiendo a mí mismo.”

Luego de eso, Quraish lamentó lo que había hecho pero ya era tarde. Ellos enviaron a Abu Sufián (Allah esté complacido con él) al Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) para renovar el tratado de Hudaibiiah y extender su término, pero el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) lo ignoró y no respondió. Él trató de conseguir que algunos de los compañeros influyentes intercedieran por él ante el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) pero todos se rehusaron. Entonces, Abu Sufián (Allah esté complacido con él) retornó a La Meca sin haber obtenido ninguna clase de acuerdo.

Enfrentado con la violación de Quraish de sus acuerdos, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) decidió invadir La Meca para darles una lección a sus habitantes, pero ocultó este asunto con el fin de sorprender a los politeístas en su territorio. Él envió el mensaje a las tribus árabes vecinas, Aslam, Ghifar, Muzaynah, Yuhaynah, Ashya` y Sulaim hasta que el número de soldados musulmanes alcanzó los diez mil. El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) nombró a Abu Ruhm al-Ghifari (Allah esté complacido con él) a cargo de Medina y partió un Miércoles, 10° de Ramadán. Ellos pusieron sus estandartes y banderas en Qadid.

Quraish no estaba al tanto de la marcha del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) entonces enviaron a Abu Sufián (Allah esté complacido con él) para que buscara información. Le dijeron: “Si te llegaras a encontrar a Muhámmad, asegura de él para nosotros una garantía de seguridad.” Abu Sufián (Allah esté complacido con él) partió con Hakim ibn Hazaam (Allah esté complacido con él) y con Budail ibn Warqaa’ (Allah esté complacido con él). Cuando ellos vieron el campamento se alarmaron. Al-`Abbas (Allah esté complacido con él) (el tío del Profeta) oyó la voz de Abu Sufián (Allah esté complacido con él) y lo llamó. Le dijo: “Este es el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) con diez mil hombres.” Entonces Abu Sufián (Allah esté complacido con él) aceptó el Islam, al-`Abbas (Allah esté complacido con él) lo tomó bajo su protección y lo acompañó junto a sus dos compañeros hasta donde el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y ellos también aceptaron el Islam.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) le dijo a al- `Abbas (Allah esté complacido con él) que tomara a Abu Sufián (Allah esté complacido con él) al camino en donde el ejército musulmán iba a pasar y le dejara ver su fortaleza por sí mismo. Al-`Abbas (Allah esté complacido con él) sugirió al Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que le concediera algo a Abu Sufián (Allah esté complacido con él) de lo cual  pudiera estar orgulloso, dado que esto podría complacerlo. Entonces, él (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: “Quien quiera que entre en el hogar de Abu Sufián estará a salvo, y quien quiera que cierre la puerta de su casa estará seguro.”  

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) prohibió luchar y ordenó a sus generales no matar a nadie a excepción de aquellos que lucharan en contra de ellos. Los musulmanes no encontraron resistencia, excepto por Jalid ibn al-Walid (Allah esté complacido con él). Él se encontró con Safwan ibn Umayyah (Allah esté complacido con él), Suhail ibn `Amr (Allah esté complacido con él) y con `Ikramah ibn Abi Yahl (Allah esté complacido con él) junto con un grupo de Quraish en al-Yandamah, quienes trataron de impedir su entrada, sacaron sus armas y le dispararon flechas. Jalid le ordenó a su ejército que lucharan contra ellos. Trece hombres de los politeístas cayeron muertos y fueron derrotados. De entre los musulmanes, Karz ibn Yabir (Allah esté complacido con él) y Hubaish ibn Jalid ibn Rabi`ah (Allah esté complacido con él) cayeron muertos.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dispuso su tienda en al-Huyún y entró a La Meca como un Libertador; y la gente aceptó el Islam. Hizo tawaaf alrededor de la Ka`bah en su camello. Había 360 ídolos en la vecindad de la Ka`bah, entonces cada vez que llegaba a donde uno de ellos,  apuntaba hacia éste con su vara y decía, “La Verdad ha llegado y la falsedad se ha desvanecido”.  Ante eso, la estatua caía rota; la más grande de ellas representaba a la diosa, Hubal, y estaba cerca de la Ka`bah.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) luego fue a Maqaam Ibrahim y oró detrás de éste dos rak`ah. Luego de esto se dirigió a la gente y (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo:

“Oh Quraish, qué creen que deba hacer con ustedes?” Ellos dijeron: “El bien. Tú eres un hermano generoso y el hijo de un hermano generoso.”

Entonces el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo:

 “No habrá castigo para ustedes hoy. Váyanse, son libres.” 

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) los perdonó luego de que Alá (Todopoderoso)le había dado autoridad sobre ellos, y de esta forma presentó una ilustración ejemplarizante de amnistía y perdón hacia los. Luego, el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se sentó sobre la colina de Safa y aceptó los compromisos de obediencia; la gente continuó viniendo, grupo tras grupo.

La Liberación de La Meca fue un viernes, a diez días del final de Ramadán. El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se quedó en La Meca quince noches y luego se marchó a Hunain. En La Meca, él dejó a `Uttab ibn Usaid (Allah esté complacido con él) para liderar a la gente en la oración y a Mu`adh ibn Yabal (Allah esté complacido con él) para enseñarles la Sunnah y la legislación.